Impactante dato 2025: 1 de cada 3 jóvenes aprende de dinero en redes y ya se disparan las estafas y errores financieros

Según un estudio de Santander e IPSOS, uno de cada tres jóvenes de 16 a 24 años usa las redes sociales como su principal fuente de educación financiera, porque no encuentran esa formación en el sistema educativo tradicional.
Adiós a las aulas, hola a las pantallas: ¿La nueva escuela financiera?
Un informe conjunto de Santander e IPSOS pone cifras a una realidad preocupante, en el que las aulas tradicionales son sustituidas por las pantallas. Para uno de cada tres jóvenes, las plataformas digitales son ahora la principal fuente de formación económica.
El estudio, que consultó a 20.000 personas en diez países de Europa y América (incluyendo Brasil, México, Argentina, España y Estados Unidos), revela que uno de cada tres jóvenes de entre 16 y 24 años se educa financieramente a través de influencers.
Por lo tanto, este tipo de actos reemplazan la formación formal en las aulas, que actualmente es escasa en el área de economía.
Cuidado con los falsos gurús, consejos virales sin sustento técnico
Aunque Internet permite acceder a todo tipo de información, aprender sin filtros tiene riesgos. El auge de los “finfluencers”, creadores de contenido que muchas veces carecen de sustento técnico, ha facilitado la viralización de consejos engañosos y promesas de ganancias rápidas.

Estas pueden tener graves consecuencias, como las siguientes:
- Caída en el fraude: casi 1 de cada 4 termina perdiendo dinero de forma efectiva, por confiar en fuentes dudosas o seguir recomendaciones no verificadas.
- Exposición masiva: 7 de cada 10 jóvenes ya han enfrentado al menos un intento de estafa por medio de las redes sociales.
Se creen expertos, pero la realidad es que suspenden el examen
Además de ello, el informe demuestra una peligrosa desconexión entre la autopercepción y la realidad, ya que, a pesar de que el 61% de los encuestados aseguró tener conocimientos financieros suficientes, las pruebas demostraron lo contrario.
De hecho, hay un dato clave que lo confirma, en el que solo el 27% logró responder correctamente una pregunta básica sobre inflación, a pesar de que la mayoría afirmaba dominar el tema.
Esto demuestra que consumir videos cortos de un minuto, un formato diseñado para el enganche rápido por el que Meta y TikTok enfrentan una demanda histórica por adicción infantil, no equivale a comprender la economía, dejando a los usuarios expuestos a tomar malas decisiones con su dinero.
La escuela falla, las redes ocupan su lugar: una carencia del 86%
Por su parte, este fenómeno responde a una carencia estructural, en el cual, el 86% de los argentinos señaló no haber recibido educación financiera en la escuela. Ante este vacío, el mundo de las redes sociales se convierte en un sustituto rápido, pero peligroso.
Esto, a pesar de que el 91% considera que las instituciones educativas y los padres deberían garantizarla. En consecuencia, el acceso desigual a la capacitación es uno de los mayores obstáculos.

En cambio, entre los adultos, apenas un 20% ha participado en cursos formales, citando el costo elevado (reflejado en un 44%) y la falta de tiempo (representando en un 31%) como obstáculos principales.
Las 3 prioridades son saber gastar, presupuestar y decidir
Por medio de dicho informe, queda claro que las principales áreas de aprendizaje más demandadas son:
- Creación de presupuestos.
- Toma de decisiones informadas.
- Gestión de gastos.
Ante este hecho, los bancos están lanzando nuevos programas educativos. Alejandro Butti, CEO de Santander Argentina, indicó que el desafío era acompañar a las personas para que puedan tomar decisiones informadas y responsables en un entorno digital cada vez más dinámico.
A su vez, para evitar los riesgos, Santander ha implementado talleres y materiales educativos que ya han alcanzado a más de 20.000 personas en el último año, centrándose en la prevención de delitos virtuales.
En general, consumir contenido financiero en redes no es el problema, sino la falta de filtros. Por ello, es importante verificar las credenciales del creador de contenido o influencer que da el consejo, ya que es la única barrera entre aprender y ser estafado.
